Es una forma de trabajo, que consiste en alternar períodos de esfuerzo intenso con otros de descanso.
Si bien se trata de una metodología especialmente dirigida a los entrenamientos de resistencia y de alta intensidad fundamentalmente para corredores y deportistas de fondo; su adaptación al fitness ha resultado un gran éxito.

Se utiliza como una forma de ejercicio moderado – alto, dónde se combinan diferentes ejercicios aeróbicos con otros de tonificación. Se trata de un entrenamiento intensivo que resulta más cansador pero que en comparación con los deportes de constancia aeróbica, proporciona unos mejores resultados en cuanto a mejora de la capacidad cardiovascular y resistencia corporales.

RECOMENDACIONES

Si no tienes una base aeróbica firme, es preferible que empieces con intensidades más bajas para acostumbrar poco a poco tu cuerpo al trabajo físico.

Al tratarse de una actividad física de intensidad medio - elevada, el riesgo de lesiones en comparación con las intensidades más bajas es mayor. Es por ello que se recomienda precaución a la hora de practicarlo.

Bebe líquidos durante la sesión para mantener una buena hidratación.

Procura seguir las indicaciones del instructor para realizar los ejercicios correctamente y prevenir posibles lesiones.

Si padeces alguna afección cardiaca o tienes alguna insuficiencia de salud, consulta al docente para saber si puedes realizar esta actividad física de forma normal