El sistema de entrenamiento GAP proviene de la unión de tres palabras que definen exactamente de qué se trata: Glúteos, Abdominales y Piernas.

Practicar GAP es realizar un conjunto de ejercicios dedicados a fortalecer y a tonificar estas tres zonas del cuerpo que muchas veces son las más afectadas por la vida sedentaria. La acumulación de grasas en estas zonas suele ser frecuente, sobre todo en las mujeres, y los problemas derivados de su falta de entrenamiento son la flacidez de la piel, la mala circulación y la falta de tono.

Inicialmente, esta actividad puede resultar un poco dura ya que los ejercicios son muy localizados y se trabajan músculos que no solemos ejercitar demasiado durante nuestra vida cotidiana. Aun así, después de un mes realizando un mínimo de dos sesiones por semana, los resultados se pueden notar perfectamente. Con su práctica se consigue definir el glúteo, fortalecer las piernas y en combinación con el trabajo cardiovascular, reducir cintura y lucir un abdomen más plano.

RECOMENDACIONES

Mantente con buena hidratación durante toda la sesión para compensar el ejercicio físico desarrollado.
Sigue las indicaciones del instructor en todo momento para realizar los ejercicios correctamente y evitar el riesgo de lesiones.
Controla la ansiedad ya que las primeras sesiones siempre son duras y hay que dar tiempo al cuerpo a adaptarse a los ejercicios. La mejora es progresiva
y aporta resultados.
Realiza los ejercicios un mínimo de dos veces por semana para conseguir resultados y combínalos con actividad cardiovascular para reducir volumen en las zonas deseadas.